“Desarrollo de un programa por competencias: De la intención a su implementación”
Jacques Tardif
·
Todos los niveles de
enseñanza, en grados y velocidades variables, han ido entrando en una lógica de
programas de formación centrados en el desarrollo de competencias.
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Esa opción se apoya
en el reconocimiento de la dinámica del aprendizaje así como en las exigencias
de la viabilidad y la transferibilidad de los aprendizajes, por la toma de
conciencia de los límites y lagunas, incluso de los fracasos de los programas
organizados por objetivos y por disciplinas, por la necesidad de equipar a los
y las ciudadanas de hoy y mañana para que puedan comprender la complejidad de
las situaciones.
EL CONCEPTO DE COMPETENCIA
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Algunos (entre ellos
Boutin y Julián, 2000) perciben en las competencias una orientación
conductista, una forma de regreso al comportamentalismo.
·
(En particular
Legendre, 2000) afirman que las mismas generan una relación más pragmática con
el saber, incitando así a la escuela a centrarse “sobre la formación del
pensamiento, las vías de aprendizaje del alumno y el sentido de los saberes en
relación con los contextos y las condiciones de utilización (…)”
·
Otros aún (entre
ellos Perrenoud, 1977) estiman que las mismas integran en concomitancia una multitud
de elementos, inclusive estilos y esquemas.
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En este artículo, una
competencia corresponde a “un
saber actuar complejo que se apoya sobre la movilización y la utilización
eficaz de una variedad de recursos”. En este sentido, una competencia
está bien lejos de un objetivo y no es sinónimo de saber-hacer o de un
conocimiento procedimental.
·
Al poner en
funcionamiento una competencia, se requieren recursos numerosos y variados y
los conocimientos se constituyen en una parte crucial de los recursos. Entre
otros, ellos aseguran la
planificación de la acción, la reflexión-en-la-acción, así como la
reflexión-sobre- la-acción y la reflexión a partir de la acción.
· La puesta en
funcionamiento de una competencia, sea en un contexto de aprendizaje o en un
contexto de trabajo, exige echar mano juicioso de los recursos, teniendo en
cuenta las características de la situación.
· Es evidente que un
programa de formación no contendrá sino un número restringido de competencias,
cada una de las cuales integrará a su vez un número elevado de recursos, entre
ellos los conocimientos de carácter declarativo, procedimientos y
condicionales.
SOBRE LAS NUMEROSAS ESTAPAS A FRANQUEAR
· La elaboración de un
programa basado en el desarrollo de competencias exige que los docentes involucrados
franqueen varias etapas antes de proceder a la puesta en funcionamiento y,
sobretodo, que se aseguren que su programa respete la lógica inherente al
desarrollo de las competencias.
· Las experiencias
relativas al desarrollo de un programa por competencias permiten proponer ocho
etapas de desarrollo:
a) Determinación de
las competencias
– Construir una concepción compartida del concepto de competencia
– Seleccionar las competencias en que se basa la formación
– Construir una representación compartida del aprendizaje, de la
enseñanza y de la evaluación de aprendizajes
– Determinar el grado de profesionalización buscada al término de la
formación en los programas técnicos
– Determinar el grado de desarrollo general fijado como meta al término
de la formación preuniversitaria
– Establecer una secuencia válida de intervenciones sobre las
competencias
b) Determinación del
grado de desarrollo esperado al final de la formación
– Determinar el grado de desarrollo esperado de cada una de las
competencias al término de la formación
– Situar cada competencia en una posición central o periférica en
relación a su contribución a las finalidades del programa
c) Determinación de
los recursos internos a movilizar
– Determinar el conjunto de los recursos internos –conocimientos,
actitudes, conductas retenidas como objetivos de aprendizaje
– Distinguir los aprendizajes esenciales de los periféricos o
secundarios
d) Escalamiento de
las competencias en el conjunto de la formación
– Determinar la frecuencia de intervenciones sobre cada una de las
competencias
– Determinar el orden de las intervenciones sobre cada una de las
competencias
– Documentar la complementariedad entre las competencias integradas en
cada uno de los períodos o sesiones
– Documentar la continuidad de cada competencia en el conjunto de las
sesiones
– Determinar los recursos internos que serán objeto de aprendizaje
respecto de cada una de las competencias en cada sesión
– Circunscribir los indicadores de desarrollo relativos a cada
competencia al término de cada una de las sesiones
e) Determinación de
la metodología didáctica
– Seleccionar una o más metodologías didácticas coherentes con las
orientaciones y las finalidades del programa
– Determinar la naturaleza y la duración de cada una de las actividades
de aprendizaje
f) Determinación de
las modalidades de evaluación
– Distinguir las evaluaciones en el curso de la formación de las
evaluaciones al término de la formación
– Establecer (operacionalmente), si es necesaria, una evaluación para la
certificación
– Determinar las modalidades de evaluación de los aprendizajes durante
la formación
– Determinar los actores responsables de la evaluación de los
aprendizajes durante la formación
– Determinar las modalidades de evaluación de aprendizajes al término de
la formación
– Determinar los actores responsables de la evaluación de los
aprendizajes al término de la formación
– Establecer operacionalmente las modalidades de evaluación de los recursos
internos desarrollados por los estudiantes
g) Determinación de
la organización del trabajo de docentes y estudiantes
– Determinar los cambios inducidos por el nuevo programa sobre la
organización del trabajo de los docentes
– Constituir los equipos de docentes responsables de los aprendizajes en
cada período de formación
– Determinar los cambios inducidos por el nuevo programa sobre la
organización del trabajo de los estudiantes
– Determinar todo lo que se necesita implementar para apoyar a los estudiantes
en la adopción de la nueva cultura de aprendizaje instaurada por el programa
h) Establecimiento de
modalidades de seguimiento de los aprendizajes.
– Establecer las modalidades de seguimiento de los aprendizajes sobre el
conjunto de la formación
– Determinar las modalidades de apoyo de los aprendizajes por parte de
diversos estudiantes
– Determinar las modalidades de contribución de los docentes a la
concienciación y la objetivación de los estudiantes en relación a su
trayectoria de desarrollo
CONCLUSIÓN
·
Las etapas
mencionadas anteriormente son el resultado de diversas experiencias de
acompañamiento de equipos encargados de la elaboración de un programa de
formación basado en el desarrollo de competencias.
·
Estas experiencias
han permitido, en particular, tomar conciencia de dos tendencias fuertes:
1) la coherencia del conjunto de opciones realizadas es tremendamente
compleja para todos los equipos docentes;
2) los cambios relacionados con la cultura profesional son mucho más
exigentes y crean más resistencia que los cambios de naturaleza pedagógica.
·
De la lectura de las
etapas previstas para el desarrollo de programa por competencias, es posible
poner de relieve el problema de su secuenciación “obligatoria”.
·
El aprendizaje
primero, luego la enseñanza.
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