jueves, 7 de noviembre de 2013

EVIDENCIA DE LECTURA DEL AUTOR JACQUES TARDIF

“Desarrollo de un programa por competencias: De la intención a su implementación

                                                                       
Jacques Tardif

·         Todos los niveles de enseñanza, en grados y velocidades variables, han ido entrando en una lógica de programas de formación centrados en el desarrollo de competencias.

·         Esa opción se apoya en el reconocimiento de la dinámica del aprendizaje así como en las exigencias de la viabilidad y la transferibilidad de los aprendizajes, por la toma de conciencia de los límites y lagunas, incluso de los fracasos de los programas organizados por objetivos y por disciplinas, por la necesidad de equipar a los y las ciudadanas de hoy y mañana para que puedan comprender la complejidad de las situaciones.

EL CONCEPTO DE COMPETENCIA
·         Algunos (entre ellos Boutin y Julián, 2000) perciben en las competencias una orientación conductista, una forma de regreso al comportamentalismo.

·         (En particular Legendre, 2000) afirman que las mismas generan una relación más pragmática con el saber, incitando así a la escuela a centrarse “sobre la formación del pensamiento, las vías de aprendizaje del alumno y el sentido de los saberes en relación con los contextos y las condiciones de utilización (…)”

·         Otros aún (entre ellos Perrenoud, 1977) estiman que las mismas integran en concomitancia una multitud de elementos, inclusive estilos y esquemas.

·         En este artículo, una competencia corresponde a “un saber actuar complejo que se apoya sobre la movilización y la utilización eficaz de una variedad de recursos”. En este sentido, una competencia está bien lejos de un objetivo y no es sinónimo de saber-hacer o de un conocimiento procedimental.

·         Al poner en funcionamiento una competencia, se requieren recursos numerosos y variados y los conocimientos se constituyen en una parte crucial de los recursos. Entre otros, ellos aseguran la planificación de la acción, la reflexión-en-la-acción, así como la reflexión-sobre- la-acción y la reflexión a partir de la acción.

·        La puesta en funcionamiento de una competencia, sea en un contexto de aprendizaje o en un contexto de trabajo, exige echar mano juicioso de los recursos, teniendo en cuenta las características de la situación.

·    Es evidente que un programa de formación no contendrá sino un número restringido de competencias, cada una de las cuales integrará a su vez un número elevado de recursos, entre ellos los conocimientos de carácter declarativo, procedimientos y condicionales.

SOBRE LAS NUMEROSAS ESTAPAS A FRANQUEAR
·    La elaboración de un programa basado en el desarrollo de competencias exige que los docentes involucrados franqueen varias etapas antes de proceder a la puesta en funcionamiento y, sobretodo, que se aseguren que su programa respete la lógica inherente al desarrollo de las competencias.

·      Las experiencias relativas al desarrollo de un programa por competencias permiten proponer ocho etapas de desarrollo:

a) Determinación de las competencias
– Construir una concepción compartida del concepto de competencia
– Seleccionar las competencias en que se basa la formación
– Construir una representación compartida del aprendizaje, de la enseñanza y de la evaluación de aprendizajes
– Determinar el grado de profesionalización buscada al término de la formación en los programas técnicos
– Determinar el grado de desarrollo general fijado como meta al término de la formación preuniversitaria
– Establecer una secuencia válida de intervenciones sobre las competencias

b) Determinación del grado de desarrollo esperado al final de la formación
– Determinar el grado de desarrollo esperado de cada una de las competencias al término de la formación
– Situar cada competencia en una posición central o periférica en relación a su contribución a las finalidades del programa

c) Determinación de los recursos internos a movilizar
– Determinar el conjunto de los recursos internos –conocimientos, actitudes, conductas retenidas como objetivos de aprendizaje
– Distinguir los aprendizajes esenciales de los periféricos o secundarios

d) Escalamiento de las competencias en el conjunto de la formación
– Determinar la frecuencia de intervenciones sobre cada una de las competencias
– Determinar el orden de las intervenciones sobre cada una de las competencias
– Documentar la complementariedad entre las competencias integradas en cada uno de los períodos o sesiones
– Documentar la continuidad de cada competencia en el conjunto de las sesiones
– Determinar los recursos internos que serán objeto de aprendizaje respecto de cada una de las competencias en cada sesión
– Circunscribir los indicadores de desarrollo relativos a cada competencia al término de cada una de las sesiones

e) Determinación de la metodología didáctica
– Seleccionar una o más metodologías didácticas coherentes con las orientaciones y las finalidades del programa
– Determinar la naturaleza y la duración de cada una de las actividades de aprendizaje

f) Determinación de las modalidades de evaluación
– Distinguir las evaluaciones en el curso de la formación de las evaluaciones al término de la formación
– Establecer (operacionalmente), si es necesaria, una evaluación para la certificación
– Determinar las modalidades de evaluación de los aprendizajes durante la formación
– Determinar los actores responsables de la evaluación de los aprendizajes durante la formación
– Determinar las modalidades de evaluación de aprendizajes al término de la formación
– Determinar los actores responsables de la evaluación de los aprendizajes al término de la formación
– Establecer operacionalmente las modalidades de evaluación de los recursos internos desarrollados por los estudiantes

g) Determinación de la organización del trabajo de docentes y estudiantes
– Determinar los cambios inducidos por el nuevo programa sobre la organización del trabajo de los docentes
– Constituir los equipos de docentes responsables de los aprendizajes en cada período de formación
– Determinar los cambios inducidos por el nuevo programa sobre la organización del trabajo de los estudiantes
– Determinar todo lo que se necesita implementar para apoyar a los estudiantes en la adopción de la nueva cultura de aprendizaje instaurada por el programa

h) Establecimiento de modalidades de seguimiento de los aprendizajes.
– Establecer las modalidades de seguimiento de los aprendizajes sobre el conjunto de la formación
– Determinar las modalidades de apoyo de los aprendizajes por parte de diversos estudiantes
– Determinar las modalidades de contribución de los docentes a la concienciación y la objetivación de los estudiantes en relación a su trayectoria de desarrollo

CONCLUSIÓN
·         Las etapas mencionadas anteriormente son el resultado de diversas experiencias de acompañamiento de equipos encargados de la elaboración de un programa de formación basado en el desarrollo de competencias.

·         Estas experiencias han permitido, en particular, tomar conciencia de dos tendencias fuertes:
1)    la coherencia del conjunto de opciones realizadas es tremendamente compleja para todos los equipos docentes;
2)    los cambios relacionados con la cultura profesional son mucho más exigentes y crean más resistencia que los cambios de naturaleza pedagógica.

·         De la lectura de las etapas previstas para el desarrollo de programa por competencias, es posible poner de relieve el problema de su secuenciación “obligatoria”.


·         El aprendizaje primero, luego la enseñanza.

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