jueves, 26 de diciembre de 2013

APRENDER EN LA VIDA Y EN LA ESCUELA - Juan Delval


Los seres humanos aprenden a lo largo de sus vidas una enorme cantidad de cosas necesarias para sobrevivir, que van desde actuar sobre las cosas, conocer a los otros, o usar el lenguaje para comunicarse, hasta a cruzar una calle, la letra de una canción o freír un huevo. Aparentemente lo aprenden sin gran esfuerzo y con mucho interés. Al mismo tiempo pasan largos años en instituciones escolares, a donde en principio van para aprender, donde ponen notable empeño, pero sólo consiguen aprender, y frecuentemente mal, una minúscula parte de lo que se les enseña. Existe entonces una oposición entre el conocimiento cotidiano y el conocimiento escolar, y podemos plantearnos si hay alguna posibilidad de que el aprendizaje del conocimiento escolar pueda ser tan eficaz como el conocimiento cotidiano, o son dos formas de conocimiento totalmente distintas. En ese caso, resulta importante cuestionarse en que se diferencian la educación en la escuela y la educación en la vida diaria, por qué cuesta tanto aprender en la escuela, por qué muchos alumnos fracasan, por qué se enseña actualmente una multitud de cosas si se sabe que los alumnos no consiguen entenderlas y las olvidan tras pasar los exámenes. El autor Juan Delval, pone en entredicho varios problemas referentes al aprendizaje, la enseñanza y la formación de conocimientos en el que se ponen en relación ideas sobre la historia de la educación y la enseñanza en las sociedades que no tienen instituciones escolares, el desarrollo de la mente infantil, la capacidad de los adultos para enseñar, la existencia de diversas formas de aprendizaje y de diversos vehículos para la transmisión de conocimientos, la diferencia entre el aprendizaje escolar y el aprendizaje para la vida, la teoría de la mente o las narraciones.
El conocimiento se va a lograr a través de situaciones de aprendizaje, se puede decir que lo característico de la situación de enseñanza- aprendizaje es que el que enseña ha de ser capaz de situarse en la posición del que aprende y comprender sus estados mentales, es decir tener una teoría de la mente del que aprende. Así como también el propósito de enseñar. En cambio, eso no resulta indispensable para el que aprende.
El tutor ha de tener en cuenta, en primer lugar, que el otro no sabe aquello sobre lo que se le quiere enseñar o que tiene dificultades para realizar la tarea. El tutor debe de presentar unos requisitos que son:
  • Establecer el estado del aprendiz: supone establecer conjeturas sobre su estado de conocimiento.
  • Dificultades que encuentra: determinar las dificultades que encuentra y a que se saben
  • Distancia de la meta: establecer la distancia entre lo que no sabe o no puede hacer y el estado de mayor conocimiento al que se le querría ayudar a llegar.
  •  Estrategias de ayuda: como puede intervenir para ayudar al aprendiz y cuáles son las acciones o las instrucciones que resultan más eficaces en esas situaciones.

El tutor tiene que evaluar en cada momento la eficacia de su intervención y modificaría en función del desempeño del aprendiz.  Su conducta tiene que estar modificándose continuamente en función del desempeño que hace el sujeto.
Para que la enseñanza sea eficaz, los tutores tienen que ser conscientes de las dificultades que encuentran sus alumnos y en qué aspectos las encuentran. Ser conscientes de que los alumnos ven dificultades en tareas que para ellos son simples, de que las representaciones que tienen sobre la realidad, son distintas de las del adulto. Un componente importante de esta formación debe ser el conocimiento del desarrollo intelectual del niño, sus formas de explicación de la realidad y sus dificultades de aprendizaje.
El autor menciona los diversos tipos de aprendizajes que son:
  • En la práctica, como desenvolverse en la realidad, cómo funcionan las cosas, como por ejemplo como caminar, como preparar alimentos, etcétera.
  • En la vida social, como relacionarse con los otros, como por ejemplo las normas de cortesía moral, prácticas sociales, organización social, etcétera.
  • El significado de la vida, explicaciones sobre porqué de las cosas, como por ejemplo explicaciones sobre el mundo, la vida, religión, etcétera.
  • Teorías científicas, conocimiento universal, sistemático, buscando las causa, por ejemplo la flotación de los cuerpos, la ciencia en general, etcétera.

Juan Delval, muestra las concepciones sobre la adquisición del conocimiento, las cuales son:
  • Empirismo o innatismo, la actividad educativa consistirá en transmitir los conocimientos al alumno, que los aprendería y quedaría marcado por ellos. Los individuos serían puros consumidores de conocimientos y sólo algunos los fabricarían o producirían.
  • Constructivismo, el conocimiento es el resultado de la interacción entre el sujeto y la realidad que lo rodea, al actuar sobre la realidad va construyendo propiedad de ésta al mismo tiempo que construye su propia mente.
  • Conocimiento solitario, el conocimiento es social en la medida en que está distribuido entre los individuos y necesita de un medio social para transmitirse. Pero en definitiva el conocimiento tienen que ser adquirido por un sujeto y, si queremos estudiar el conocimiento, tenemos que hacerlo en los sujetos individuales.

El autor tambien mencionaba, las funciones de la escuela que eran:
  • Guardar a los niños, consiste en mantener a los niños ocupados mientras sus padres están en sus actividades.
  • Socialización, poner a los niños en contacto con otros niños, enseñarles normas básicas de conducta social y prepararles para el mundo del trabajo.
  • Adquirir conocimientos, hacer que los individuos adquieran las habilidades básicas instrumentales: leer, escribir, expresarse, aritmética y adquirir el conocimiento científico.
  • Ritos de iniciación, someter a los individuos a pruebas que sirven de selección para la vida social y establecer discriminaciones entre ellos.




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